fbpx

El drama de dos lesbianas que luchan para ser reconocidas como madres de su hijo

--/5
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas
¡Vota la primera!
Cargando...

Resumen: La lucha de una familia peruana que busca ser reconocida como tal.

Jenny y Darling son dos lesbianas peruanas que buscan luchar contra las leyes de su propio país.

Suena un poco desalentador saber que para que tu familia sea reconocida necesitas enfrentarte a todo un aparato estatal.

Sin embargo, estas dos madres no se rendirán hasta ser reconocidas como tales.

Una historia de amor que busca superarse

Jenny Trujillo (47) y Darling Delfìn (41) son dos mujeres que están dispuestas a todo siempre y cuando consigan la felicidad de su familia.

El inicio del amor entre Jenny y Darling

Jenny y Darling se conocieron mientras ambas eran fervientes activistas en el Movimiento Homosexual de Lima. Sin demasiados rodeos, comenzaron a salir en 2011.

Tan solo un año después, decidieron que eran almas gemelas y decidieron realizar una especie de matrimonio simbólico.

En Perú, el matrimonio entre personas del mismo sexo no está legislado y se encuentra prohibido.

Dos sueños cumplido en tierras aztecas

En 2012, cuando Jenny tuvo que mudarse a México por su empleo como ingeniera, Darling no dudó en acompañarla.

Allí, lograron cumplir legalmente el sueño de casarse.

En Ciudad de México, el matrimonio igualitario es legal desde 2010. En el curso del tiempo, se han ido añadiendo más estados a dicha resolución.

La fecha elegida fue el 12 de septiembre de 2012. Pero no todo estaba consolidado con el matrimonio. Ambas decidieron dar inicio a una idea que ya tenían preconcebida: tener un hijo.

Así, lograron cumplir dos sueños. El 1 de agosto de 2014, Darling, gracias a una inseminación artificial, tuvo a Dakarai.

Adéntrate en el mundo que estás descubriendo, lee los mejores libros lésbicos

Ambas lograron casarse en México de manera legal. Fue en ese mismo país donde nació el pequeño Dakarai (nombre egipcio que significa “felicidad”), quien recientemente cumplió 6 años.

Al año siguiente, en 2015, la familia decidió volver a Perú. Sin embargo, no sabían que el ambiente legal con el que se iban a encontrar iba a ser tan hostil.

En México, Jenny y Darling son reconocidas como las madres de Dakarai. Sin embargo, su propio país, Perú, no las reconoce como progenitoras de su propio hijo.

Una batalla legal que no es reciente

El Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (conocido como Reniec) no admite la inscripción de los dos madres para el Documento Nacional de Identidad.

Como dijimos, Dakarai ha cumplido 6 años el pasado 1 de agosto, por lo cual esta batalla frente a las autoridades legales no es muy actual.

Jenny y Darling vienen batallando hace cuatro años, contra viento y marea.

Hemos tenido que atravesar las situaciones más duras. Inclusive hemos tenido que escuchar que nos digan que una de nosotras no es la madre y que nuestro niño solo tiene una progenitora.

Todos estos comentarios han afectado a nuestra familia, pero estamos cada día más seguras de que sí existimos y no tenemos ninguna “falla”.

A pesar de saber que estamos luchando contra nuestro propio país, no nos faltan las fuerzas para seguir pidiendo por lo que nos corresponde.

Jenny Trujillo, en diálogo con La República.

Cuando decidieron volver a Perú, Dakarai fue considerado un extranjero. De inmediato, se descubrió el pensamiento binario de las autoridades peruanas ya que le preguntaron dónde estaba el padre del niño.

Por supuesto, ellas respondieron que las dos eran sus madres. Por ese motivo, Dakarai obtuvo una visa de turista con duración por seis meses.

Cada vez transcurrían los seis meses, la familia debía abandonar el país para luego volver a ingresar.

Esta circunstancia fue tan agotador que decidieron iniciar un proceso legal para que Dakarai fuera reconocido como ciudadano peruano hijo de dos madres.

Luego de largos meses, lograron que Dakarai fuera reconocido como ciudadano peruano nacido en el extranjero. Sin embargo, solo Darling, quien dio a luz al niño, fue reconocida como madre.

Los servicios de registro admitieron que se sentían incapacitados para completar un DNI con dos madres.

En ese momento, Jenny y Darling sabían que no iban a parar hasta que su familia completa sea reconocida.

Una lucha en la que no están solas

Por fortuna, Jenny y Darling no están atravesando este sinuoso camino solas. Al contrario, se encuentran muy bien acompañadas.

Muchas organizaciones LGBTIQ+ y también colectivos feministas se han unido a la lucha de estas dos madres.

El objetivo es poder concienciar acerca de la importancia de poder construir familias homoparentales que posean los mismos derechos que las compuestas por un hombre y una mujer.

Queremos que el caso de Jenny y Darling sirva como ejemplo para visibilizar que las familias diversas existen y están aquí para resistir.

El necesario reconocimiento para familias diversas

Jenny y Darling no son la primera pareja homoparental en Perú. Su caso se ha mediatizado gracias a la intensa lucha, pero no todas las familias tienen los mismos medios.

Por ello, es que es tan importante que el gobierno peruano pueda comenzar a hacerse cargo de la situación y reconocer que no todas las familias están compuestas por heterosexuales.

Por favor, ayúdanos a hacer llegar este contenido al mayor número de mujeres posibles. Compártelo en tus redes sociales. ¡Gracias!

¿Sobre qué quieres que hablemos en Lesbosfera este 2020?

Es el momento de que participes para decidir los temas de los que vamos a hablar en los próximos meses.

¿Qué te gustaría solucionar? ¿qué te quita el sueño? ¿qué te hace sufrir?. Dale al botón para contármelo, sólo tienes que responder un par de preguntas, estaré esperando tus respuestas :)

También te podría gustar...

Sobre este artículo

Sofía Bolatti

Escritora y todo lo que eso signifique. Licenciada en Letras.

Deja una respuesta

Ten paciencia cuando escribas, no se publican de forma inmediata. Cuido mucho que este espacio sea un sitio protegido para ti y todas, donde puedas hablar y preguntar sin miedo, así que reviso todo antes de publicar para evitar comentarios indeseados.


Escribe sin faltas de ortografía y estructura el texto en párrafos legibles por favor, con puntos y comas para que las mujeres puedan entender lo que quieres decir. De lo contrario hay que editar manualmente cada comentario y se tarda mucho más en responder a cada una. Si escribes con cuidado antes obtendrás una respuesta.


Esto no es un consultorio psicológico ni legal, por lo que las opiniones son meramente eso, consejos para tratar de ayudar en lo que podamos. Pero no somos infalibles, si decides seguir los consejos vertidos en esta web, es bajo tu única responsabilidad.


Dicho esto, esta es tu casa, cuídala. Comparte tus historias, pero ayuda también a otras mujeres en las suyas. Cuanto más participeís entre vosotras más os ayudará.


El correo electrónico no se publica. Todos los campos obligatorios.