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Como saber si estás en una relación lésbica tóxica

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Resumen: Has visto señales contradictorias en tu relación, no estás segura si tu chica es abusiva o si te encuentras en una relación lésbica tóxica. Aquí lo verás.

Alguna vez has sentido que tu relación no es lo que esperabas o quizá ha cambiado con el tiempo, ya no te sientes igual y quieres saber si te encuentras en una relación tóxica.

Bien sea que comience de este modo o que haya cambiado con los años hasta convertirse en una relación que suma más dolor que alegrías y emociones a tu vida.

Es importante que evalúes qué tan tóxica es, que comportamientos quizá puedes cambiar, si tiene solución o simplemente lo mejor para ambas es alejarse y continuar con vuestras vidas de forma separada.

Te invitamos a seguir leyendo, para que evalúes tu relación y caviles un poco acerca de los abusos que estás recibiendo o que profieres a tu pareja, tal vez piensas que es normal en tu dinámica, pero en realidad no lo es.

Índice de contenidos

Tipos de abusos que puedes sufrir dentro de una relación LGBT entre mujeres

Hay relaciones de pareja que simplemente rebasan el límite del respeto de la seguridad y que no pueden o no deben ser cubiertas con la falsa creencia de que el amor lo puede o lo sana todo.

No es así, no hay nada de amor en permitir que otra persona abuse de ti y viceversa, por ello aquí te indicamos algunas señales de abusos que puedes llegar a experimentar o ver en alguien cercano a ti.

Es importante también que consideres, que hay comportamientos que, aunque no son necesariamente abusivos, no son nada saludables y que deben alertarte, tal como:

  • Abuso del alcohol.
  • Consumo de drogas,
  • Tratar mal a las mascotas,
  • Ser violento con otros,
  • Infidelidades,

Abuso psicológico

No todos los abusos son físicos y el abuso psicológico o emocional es uno de los peores que puedes encontrar entre las parejas, ya que puede tomar muchas formas:

  • Te hace sentir culpable,
  • Monitorea tus movimientos siempre y si no le avisas todo con lujo de detalles se enfada,
  • Te hace sentir menos cada vez que puede,
  • Siente celos en demasía y se molesta si ves a tus amigos o familiares,
  • Critica a tu familia y amigos,
  • Te culpa de su mal humor o de lo que le ocurre,
  • Tiene cambios de humor extremos,
  • Te hace pensar que en cualquier momento te hará daño a ti, tu familia o a sí misma,
  • Te culpa de sus infidelidades,
  • Controla tus finanzas y como manejas tu dinero,
  • Te manipula u obliga a tener relaciones sexuales, entre muchos otros.

De este modo te hace sentir inferior y sin darte cuenta, comienzas a pensar que te hace un favor estando contigo. Créeme, no es así, sal corriendo en ese momento.

El abuso psicológico, causa mellas importantes en la persona que lo sufre. Si has experimentado abusos, tal vez sientas:

  • Que lo mereces,
  • Miedo o vergüenza de contárselo a alguien,
  • Deprimida,
  • Haber fallado como pareja,
  • Miedo a la soledad,
  • Molesta contigo misma por aceptar la situación,
  • Confundida o desorientada por sus cambios de humor,
  • Culpable por abandonarla,
  • Miedo de que se haga daño o no pueda seguir sin ti,
  • Frustrada,
  • Aterrorizado de que puedas perder tu identidad lésbica sin ella,
  • Preocupada por tu estabilidad económica.

Control y poder

Este tipo de comportamiento, es igualmente una forma de abuso, en el cual una persona busca controlar todos los movimientos de su amada.

Algunas conductas que caracterizan a las personas controladoras, son:

  • Aislarte de amigos y familiares,
  • Evitar que te involucre en grupos LGBT,
  • Ponerse celosa fácilmente,
  • Decirte que usar o cómo actuar,
  • Usar la tecnología para acecharte,
  • Enviar mensajes o llamar constantemente,
  • Forzarte a no salir.

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Si quieres conocer más sobre estas dinámicas de abuso, puedes ahondar en los resultados de este estudio cualitativo realizado sobre la violencia en las relaciones lésbicas, diseñado para comprender la dinámica de las relaciones lesbianas abusivas.

Amenazas e intimidación

Aunque no exista violencia física, las amenazas, aunque no se lleven a cabo, son una forma de manipulación y abuso considerable, cuyo único propósito es que hagas lo que el abusador desea.

Algunos ejemplos de intimidación, no física, son:

  • amenaza con hacerte daño,
  • dice que hará daño a tus allegados,
  • menciona que se hará daño a sí misma,
  • te asusta constantemente,
  • revelar tu orientación sexual,
  • contar secretos íntimos, entre otros. 

Romper los límites establecidos

Otra forma de abuso, es que intenten rebasar tus límites saludables y previamente establecidos o pactados en la pareja.

Por ejemplo, has dicho a tu pareja que no te gusta hablar en público y ella constantemente te obliga a hacerlo, de manera burlona o irrespetuosa.

Está sobrepasando tus límites saludables, una cosa es alentarte y otra diferente que seas su blanco de burlas.

Si tu chica es celosa y la descubres revisando tu teléfono o tus llamadas en un arranque de celos, está rebasando un límite de confianza.

Señales de que estás en una relación lesbiana tóxica

Aunque el abuso emocional no siempre es intencional, es decir la persona abusiva no quiere propiamente dañar al otro, simplemente es la conducta que conoce y considera correcta.

El abuso psicológico es una condición que puede existir en relaciones de todos los tipos, pero en el caso de las relaciones lésbicas, es aún más difícil de detectar o siquiera hablarlo con tus seres queridos.

Nos condicionamos a creer que, porque somos chicas, tendemos a crear dramas o ser dramáticas, al igual que las peleas entre nosotras se estereotipan como “drama de chicas”, normalizando el abuso.

Adicional a esto, las personas tóxicas no se comportan igual en todo momento y en algunos casos al inicio de la relación, no muestran ninguna señal en absoluto. Por ello, aquí te dejamos algunas señales de alerta.

Los límites asustan a tu pareja

Aunque nos han mal enseñado a dejarnos de lado en muchas ocasiones y que poner límites sanos no es correcto por ser chicas, tenemos que estar en la capacidad de fijar límites en nuestras relaciones.

Definir qué nos gusta y qué no en nuestra relación de pareja, no tiene por qué asustar o lastimar a tu chica. Por el contrario, el hacerlo muestra que no está en la capacidad de aceptar tus límites saludables y respetarte como individuo.

Tu pareja es el centro de atención

Cuando sientes que solo los sentimientos, planes y objetivos de tu novia son los que realmente se están considerando dentro de la relación, es posible que estés cayendo en un tipo de manipulación afectiva.

Si además de ello, existen dobles estándares, es decir, cuando por ejemplo ella se molesta cuando sales con tus amigos o visitas a tu familia, pero ella no te consulta ninguno de sus planes, es muy posible que tu relación se esté centrando solo en ella y de manera bastante tóxica.

Tu novia hace bromas de mal gusto sobre ti delante de tus amigos o familia

Si tu novia disfraza las humillaciones como bromas, aunque sea solo en la intimidad, está propiciándote un abuso psicológico y si lo hace frente a tus amigos o familia, es aún peor.

Aunque esta forma de abuso habla más de quien la infringe, ya que en general te enfrentas a una persona muy insegura con un alto complejo de inferioridad, causa mucho dolor en quien lo recibe.

Si este es tu caso, es mejor que te alejes de allí o busques ayuda para manejar la situación.

Tu novia es emocionalmente inestable

Si cada palabra que dices o cada cosa que haces molesta a tu chica, hace que se enfade o se sienta dolida, es posible que te encuentres frente a una persona inestable emocionalmente.

Si tienes que cuidar cada movimiento, no te sientes cómoda en tu relación, te cuesta relajarte y estás todo el tiempo pensando si la otra persona puede molestarse o sentirse mal, mejor revisa si no es mejor alejarte.

Tiene celos excesivos

Los celos excesivos, son una forma de manipulación y abuso.

Que estén constantemente dudando de tu comportamiento o insinuando que les estás engañando, es una dinámica altamente tóxica.

La confianza es una de las cosas más importantes en una relación y si tu chica necesita revisar tu móvil para creer que no eres infiel, es evidente que no confía en ti en absoluto.

Los celos no son demostraciones de afecto, son muestras de inseguridad.

Te contradice tanto que te hace cuestionarte a ti misma

Este tipo de abuso, conocido como gaslighting, nombre tomado de la película “Gas Light” en la cual el abusador cambia la intensidad de las luces en la casa cada día, para hacerle creer a su pareja que se está volviendo loca.

Ten en cuenta, que esta es una señal importante de abuso. Si tu chica te contradice en todo lo que dices y te hace preguntarte si en realidad tienes razón, si realmente estás equivocada, revisa la situación a fondo, es posible que te estén manipulando.

Este tipo de abuso, daña el autoestima de la víctima enormemente y crea dependencia con el abusador, hasta es posible que sientas que estás perdiendo la razón.

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Te critica constantemente

Si tu novia está constantemente intentando cambiar tu forma de ser o la manera en la cual haces las cosas, o critica tu forma de vestir, caminar, comer, lo más probable es que estés en una relación tóxica.

Quien te ama realmente, no te critica, esto no significa que tolerará todo lo que hagas, sobre todo si le haces daño, pero no harán juicios ofensivos o malsanos de ti.

Por ejemplo, si tu pareja constantemente te molesta porque has ganado un par de kilos, de manera grosera o burlona, estás frente a una abusadora.

En una relación saludable, frente a esta misma situación, tu pareja podría ofrecerte que os apuntéis juntas a un nuevo gimnasio, sin tener que hacerte sentir mal o incómoda con tu aspecto.

Te hace sentir constantemente culpable

Esto habla de un comportamiento, generalmente progresivo y que involucra pequeños detalles, es decir, el abusivo comenzará a marcar pequeños puntos o fallos para que te sientas culpable y ya no puedas separarte de ella.

Si tu pareja te hace sentir culpable porque no le escribirte a la hora pautada, cuando tardaste 10 minutos o te culpa constantemente de errores pasados, estás experimentando un estilo de manipulación.

Las historias de relaciones abusivas, no son solo para parejas heterosexuales, tal como refiere este artículo, que revela una historia real de abuso en una relación lésbica.

Tal como comenta la autora, al comienzo todo parecía marchar muy bien, la relación era asombrosa, hasta que comenzaron las infidelidades de su chica quien, en lugar de excusarse, la hacía sentir culpable e inferior, comentandole que debía agradecerle que siguiese con ella.

El abuso, en este como en todos los casos, se intensificó con el tiempo, volviéndose físico en ocasiones, con la misma reacción de su pareja, culpandola de haberle incitado a golpearla.

Tal fue el daño psicológico que la víctima al final se culpaba a ella misma por soportar este comportamiento, al punto de sentirse asqueada de sí misma.

Finalmente, logró escapar de esta relación y conseguir a alguien que la amara de forma saludable, haciéndole entender que amar no es una lucha constante, es natural y sin esfuerzo, sin importar las adversidades.

Tenéis más días malos que buenos

Todas las relaciones de pareja tienen días buenos y días no tan buenos o retadores, no intento hacerte la idea errónea de que no puedes tener discusiones con tu pareja o desacuerdos, pero si tienes más días malos que los buenos que puedes recordar, debes evaluar mejor tu relación.

Si te encuentras discutiendo constantemente, sin llegar a ningún acuerdo, sin siquiera argumentos sólidos, solo por el hecho de discutir, te encuentras en una relación no muy saludable.

Tu vida se vuelve caótica

Si tu mujer o pareja controla cada aspecto de tu vida, te aleja de tus amigos y familiares, te ves defendiéndola o excusando su comportamiento en todo momento con cada persona que se preocupa por ti, debes revisar bien si deseas continuar en esa relación.

En ocasiones podemos hasta descuidar nuestra salud, no solo mental sino física, llevando patrones autodestructivos como el consumo de alcohol en exceso, no ejercitarte, dejar de comer o comer demasiado.

Si te ves sumergida en este tipo de comportamiento, en primer lugar, busca ayuda para que puedas salir de esta situación.

La relación entre las dos es agotadora

Si sientes que no tienes energía, y no te hablo de un mal día, sino que el solo hecho de intentar hablarle a tu chica te parece una tarea Hercúlea, se te hace realmente agotador tratar cualquier tema con ella o simplemente la convivencia diaria, debes analizar tu relación.

Si tú y/o tu novia tendéis a solucionar conflictos con sexo sin realmente tratarlos, o tácticas pasivo-agresivas en todo momento, no habláis vuestras incomodidades, o cualquier otro actuar que haga la relación inestable, te sentirás cansada y agobiada en todo momento.

Pareces ser la única que hace un esfuerzo por que funcione

Para que una relación de pareja saludable funcione, se requiere de dos personas participando y trabajando por hacerla cada día mejor.

Si solo tú haces el esfuerzo por continuar la relación, por solucionar los problemas, por darle ese extra a la pareja, me temo que realmente no estás logrando nada más que desgastarte.

Deberías entonces preguntarte si realmente estás en una relación con otra mujer o se convirtió en una unilateral. Si estás sola en ello, mejor retira esa carga de tus hombros y piensa que tanto te ofrece a ti esta relación.

Mitos sobre las relaciones entre mujeres lesbianas tóxicas

Listamos algunos de los mitos falsos más comunes en las relaciones lésbicas:

  • Las lesbianas no son abusivas, considerando que no hay mujeres violentas o maltratadoras.
  • Solo en las relaciones lésbicas estereotipadas como macho-hembra (butch-femme) existe violencia, solo porque se asume que quien asume el rol masculino es violenta, sin pensar que este ni siquiera es un término realmente empleado en el mundo LGBT.
  • Si hay abuso entre lesbianas es mutuo, lo cual no hace ningún tipo de miramiento en el carácter, actitud o comportamiento de las chicas.
  • Solo un tipo particular de lesbianas es abusiva, las que son parte de la cultura de bares de lesbianas, dejando de lado que cualquier persona puede infringir o recibir abusos.
  • Solo existe abusos entre lesbianas, cuando hay abuso de drogas o alcohol, si se enfrentan a mucho estrés o provocaciones, lo cual justifica y da pretextos a quien ejerce el abuso, cuando todos tenemos opciones y somos responsables de nuestras acciones.

Por qué muchas mujeres continúan con una relación LGBT tóxica

Obviamente cuando la relación es muy tóxica y se ha creado una simbiosis malsana, será difícil para ambas dejarla, una se habrá adentrado tanto en el papel de abusadora que no sabrá quien es sin serlo y la otra pensará que no es nadie sin su perpetrador.

Muchos de nosotros, ni siquiera notamos cuándo has dejado de ser feliz, en qué momento comenzaste a sentir que era más doloroso dejar a tu pareja que continuar en una relación que no te lleva a nada.

Y aunque tu dinámica de pareja no sea considerablemente tóxica, qué sentido tiene continuar en ella si la persona que está a tu lado no te brinda el apoyo, comprensión, amor y respeto que te mereces.

Por el contrario, si eres tú quien ha dejado de amarla, dale la oportunidad de ser realmente feliz lejos de ti, con alguien que realmente le brinde lo que tu ya no puedes darle.

Cuando es el momento de romper una relación lésbica que te hace daño

Tendría que decirte que dependerá de cuánto dolor estés experimentando, cuál es el grado de abuso y si existe la posibilidad de sanar la relación. Aquí te mencionamos algunos:

Es demasiado duro

Si todo se hace difícil constantemente, hasta la más simple conversación se convierte en una discusión o se siente completamente forzada, lo mejor es que sigáis caminos separados.

En las relaciones saludables se consiguen medios de conversación sana y de cooperación en los momentos difíciles, que te permiten trabajar en conjunto y arreglar las cosas.

No te gusta en quién te has convertido

Algunas dinámicas tóxicas entre personas sacan lo peor de cada una de las partes, sin que necesariamente una de vosotras sea la mala de la película, tal vez las dos lo sean y sea preferible que estéis separadas.

Cuando te veas al espejo y no te reconozcas más, no sepas en la persona en la que te has convertido, es un buen momento de revisar si la relación con tu pareja es lo que te está transformando en eso que no te gusta.

Luchas demasiado por mantener la relación

Cuando estás en una relación sana, no es necesario que luches o te esfuerces por ella o por mantenerla, todo fluirá fácilmente, esto no quiere decir que no habrá tiempos difíciles, solo que podréis llevarlos a flote juntas.

Cuando estás todo el tiempo luchando por continuar la relación con tu pareja, vives en un agobio constante pensando que se acabará, lo más saludable es que siga cada una su camino.

Sólo te quedan los recuerdos de lo que un día fue

Aunque la fase del enamoramiento es hermosa, es poco probable que la vivas por siempre en tu relación.

Por ello, es necesario que crees nuevos recuerdos y vivas nuevas experiencias constantemente.

Tampoco significa que esperes vivir aventuras todos los días de tu relación, pero si no están formando nuevos recuerdos felices, no estáis compartiendo vuestra vida y solo recordáis un pasado que ya no existe, debéis evaluar si vale la pena recuperar vuestra relación.

Ella no está dispuesta a esforzarse

Si a pesar de que tu chica se disculpa cada vez que te lastima, no está haciendo nada para cambiar su comportamiento y mejorar la relación, lo mejor que puedes hacer es dejarla ir.

Secuelas tras estar en una relación lésbica abusiva

Los efectos de una relación abusiva, cualquiera que sea, se mantienen contigo por un buen tiempo, incluso las proyectas en tus nuevas relaciones, así no lo quieras.

Dependerán del grado de abuso y la continuidad del mismo, al igual que el tipo de víctima y la ayuda que reciba. Algunas secuelas pueden ser:

  • Lesiones físicas a largo plazo, si hubo maltrato físico.
  • Dolencias físicas, no causadas por agresiones, como cefaleas o migrañas.
  • Trastornos de ansiedad, tensión, poca energía, depresión, insomnio, cambio de apetito.
  • Culparse a sí misma del maltrato, sentir que lo merecía.
  • Vergüenza por lo que sucedió.
  • Poca confianza y baja autoestima.
  • Sentir impotencia o perder las esperanzas.
  • Dificultad para expresar el enfado o volcar la ira hacia ti.
  • Aislamiento de familiares y amigos, por vergüenza o temor.
  • Miedo a que otros conozcan que hubo abuso.
  • Negación de lo sucedido.
  • Temor de que vuelva a ocurrir el abuso por parte del perpetrador o por la nueva pareja.
  • Modificar su actuar para evitar o minimizar el abuso.
  • Evitar lugares públicos para no ver a la expareja.
  • Autorregulación e hipervigilancia.

Cómo recuperarse de una relación lesbiana abusiva

Aléjate para recuperar la autoestima

Lo primero que debes hacer, si puedes, es alejarte lo más posible de la persona abusiva mientras recuperas tu amor propio.

Evita frecuentar lugares comunes, no respondas sus llamadas, ni mensajes, sepárate lo más que puedas de esa persona hasta que comiences a recuperarte a ti misma.

Cura tus sentimientos

Sana los sentimientos que tengas por tu ex pareja, sean de amor, odio, temor, o resentimiento.

Busca curarte internamente para que no los lleves a tus proximas relaciones.

Dedica tiempo a tí misma

Pasar tiempo contigo siempre es recompensante y reconfortante, te ayudará a conocerte mejor, a amarte más y saber que es lo que realmente deseas en tus relaciones personales y en tu vida.

Recupera el contacto con amigos

Vuelve a ponerte en contacto con tus amigos, ellos entenderán lo que viviste y te ayudarán a superarlo, te apoyarán incondicionalmente.

Además pasarás un buen rato y podrás crear nuevas experiencias no relacionadas con la relación abusiva.

Persigue tus pasiones

Ponte en contacto con las cosas que amabas hacer antes de comenzar la relación, será un buen inicio para reencontrarte a ti misma.

Si amabas cantar, pero ella lo consideraba desagradable, ahora puedes hacerlo de nuevo sin que te juzguen o critiquen.

Además, recuerda no dejarlo si tienes una nueva relación, quien te ame y respete sanamente, también respetará tus pasiones.

Descubre lo que quieres antes de tu próxima relación

Hazte una autoevaluación, ve adentro y descubre que es lo que deseas realmente en una relación de pareja, que necesitas para ser feliz, qué características debe tener la mujer que comparta tu vida.

Comienza dentro y verás que una vez hayas identificado que es importante para ti, y te lo des a ti misma, lo recibirás de los demás.

Encuentra tu voz

Es posible que tu expareja haya apagado tu voz, que no te permitiese expresarte abiertamente o llevarle la contraria en ningún aspecto.

Si es tu caso, encuéntrala nuevamente recuerda cuál era tu voz antes de ella y comienza poco a poco a expresar lo que sientes, y lo que quieres, cuando lo hagas conseguirás equilibrio.

Conclusiones

Vivir una situación de abuso emocional es algo sumamente doloroso, de la cual es bastante difícil salir, ya que a medida que crece el abuso disminuye tu autoestima y tu voluntad de escapar de allí.

Así sea este tu caso y sientas que no podrás volver a quien eras, si lo harás.

Poco a poco irás recuperando todo, no solamente a quienes te aman realmente, ellos nunca se fueron, sino a ti misma y tu valor.

Si te encuentras en una relación tóxica y no sabes como salir de ella, busca ayuda en alguien cercano y una vez consigas hacerlo, trabaja por recuperar tu voz, tu valor y tu salud.

Si no lo puedes hacer sola, intenta ir a terapia o grupos de apoyo.

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La encargada de todo este tinglado. Licenciada en Psicología. Techie de corazón y de profesión.

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